viernes, 27 de diciembre de 2013

#1- El misterioso hombre de la catana

Estaba corriendo a través del bosque, dos bichos me perseguían, perdí mi arma por el camino. Seguía.corriendo pero me cansaba, caí al suelo, los dos caminantes estaban encima de mí.
~Este es mi final- pensé~
O quizás no, un ruido cortante y dos cosas golpeando el suelo se detenía. Los caminantes estaban muertos y un chico joven estaba enfrente mío con una catana afilada.
X: ¿Te han mordido o arañado?
YoNo afortunadamente, gracias por salvarme.
X: De nada, ¿cual es tu nombre?
Yo: Didi, *sonreí* ¿Y mi héroe? *Vacilé*
X: *Sé rio* Salva
Salva me ayudó a levantarme. Una voz procedente detrás mío interrumpió.
X: Salva, ¿vienes ya o qué?
Un chico rubio de media altura (más o menos) y ojos azules brillantes, se.iba acercando.
Salva: Si, sólo que me he rescatado a una dama en apuros. *Me sseñaló*.
X: Oh, soy Dani *Se presentó el rubio*
Yo: Didi.
Salva: ¿Te vienes a nuestro refugio?
Yo: No, no gracias, pero no quiero ser una carga más.
Dani: No eres una carga, además para nosotros es fantástico.
Didi: Venga va, pero porque no quiero que me pongáis de rodillas. *Vacilé*
Los dos chicos se rieron y me guíaron con ellos a su refugio.
(...)
Salva: ¡Blas! *Gritó*
XNo grites, los vas atraer.
Apareció un chico moreno con ojos muy azules verdosos.
Salva: Perdón
El tal Blas, se fijó en mi, me asusté un poco.
Blas: ¿Y tu quien eres?
Yo: Didi, Salva me salvó de dos bichos.
Blas: ¿Estas limpia?
Yo: Sí, gracias a él. *Señalé a Salva*
Aparecieron 2 chicos más, uno moreno con ojos café oscuro y otro rubio con ojos claros
X: ¿Quien eres?
Yo: Didi
Y: ¿Y que haces aquí? *Preguntó el rubio*
Blas: Se queda con nosotros, Carlos.
Salva: No hagas lo de siempre ¿si?
Este se metió a una sala mientras lo decía, los demás lo siguieron.
Carlos se quedó en el marco de la puerta, yo me acerqué para entrar y el chico me detiene.
Carlos: Como intentes algo, no dudaré en meterte una bala en la cabeza. *Amenazó*
Yo: Perdí mi arma, mucho no puedo hacer *Sonreí sarcástica*
Carlos: No jueges.
Yo: No me provoques.
Me solté de él y entré en la sala. Todos estaban limpiando sus armas en cuanto observo algo que me deja un poco curiosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario